La prostitución en Sosúa y sus metástasis

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Por: Junior Henriquez.-

Sosúa un tranquilo pueblo fundado por agricultores, ganaderos y pescadores, con una belleza exuberante, razón por la cual cientos de miles de personas la han visitado, hermosas playas, ríos, rica historia, cultura, paisajes paradisíacos y en especial su gente alegre, son algunos de los atractivos que la embellecen. Turistas de casi todos los rincones del mundo han visitado este pequeño pueblo enclavado en el norte de la República Dominicana, donde residen más de 50 diferentes nacionalidades del mundo, que llegaron a estas playas y casi de inmediato decidieron integrarse a sus encantos, es un ejemplo de convivencia multicultural, dónde degustar un desayuno francés, almorzar pasta italiana y cenar un rico CurryWurst alemán, hecho por un Cheff originario de estos países es lo cotidiano.

En fin el turísmo trajo consigo muchas cosas positivas, pero no todo fue bueno, también heredamos males como el consumo de drogas, la contaminación y malestares al medio ambiente, además de la mala imágen de la prostitución.

El turísmo en Sosúa nació en el año 1940 cuando el dictador Leonidas Trujillo en medio de críticas internacionales por el asesinato de miles de haitianos en la frontera en 1937 decide limpiar un poco su imágen, permitiendo un asentamiento de 100 mil refugiados judios que huían del holocausto nazi de Adolfo Hitler, convirtiéndose así en los primeros turistas de esa parte del mundo en estas playas del norte de la República Dominicana.


Más adelante con la apertura del aeropuerto internacional General Gregorio Luperon (GGL) en el 1979, a cargo del General piloto Juan Manuel Ortega Piñeyro, FAD, durante el gobierno del presidente António Guzmán Fernández, inicia la llegada de turistas, los cuáles sobrepasaban con regularidad los hospedajes que existían en ese momento, mayormente utilizados por el turísmo local que venían los fines de semana desde el Cibao, así inició el turismo en masa del primer destino turístico, Sosúa en Puerto Plata.

Toda esta bonanza atrajo inversionistas dominicanos mayormente del área de la construcción, a estos se le sumaron los extranjeros mayormente norteamericanos, canadienses, italianos y más adelante los alemanes entre otros, visualizando el diamante en bruto que es Sosúa desarrollaron restaurantes, hoteles, casinos, urbanizaciones y residenciales, entre otras infraestructuras.

En el 1999 el municipio de Sosúa contaba con 73 hoteles con un total de 4,568 habitaciones y Cabarete con 42 hoteles con un total de 3,782 habitaciones y un total de 8,350 habitaciones hoteleras en este municipio, datos ofrecidos por el Lic. Cecilio Mercedes, quien fue presidente de la asociación de hoteles y restaurantes de Sosúa y Cabarete (Ashoresoca), a tan solo 20 años después de la apertura del aeropuerto internacional General Gregorio Luperon (GGL), el cual creó un dinamismo económico sin igual. Lamentablemente el desarrollo no fue sostenible, pues no fue planificado correctamente, muchos son los que entienden que los gobiernos improvisaron sobre la marcha, sin o con muy poca planificación del turismo en sentido general.

Hasta el año 2000 Sosúa, era mayormente visitado por el turismo familiar que sin duda alguna fueron los años de oro de este municipio turístico, en ese sentido muchos municipes fueron los que mejoraron su calidad de vida, recuerdo que los limpia botas en los años 90 manejaban muchos dólares, los empleados de bares y restaurantes vivían de las propinas, pudiendo ahorrar el sueldo, los taxistas vivieron sus mejores tiempos, los ganaderos y agricultores vendieron tareas de tierras para dar paso al desarrollo, sin duda alguna el mejor negocio, entre el 1980 al 2000 fueron años de bonanza de la industria turística en este municipio.

Luego del año 2000 las cosas comenzaron a cambiar en Sosúa, a raíz del mal manejo del destino, la mala imagen de la prostitución callejera, que era exclusiva de reconocidos prostíbulos como “El Brillante” y “El bar de Marina” se expandió a la calle Pedro Clisante a una plaza llamada “El Marinero”, uno de los primeros lugares de prestigio que abiertamente permitió los encuentros con mujeres y Sanky Pankys (hombres) de la vida “alegre” con turistas. La proliferación de la prostitución llegó al extremo que a la calle Pedro Clisante se le llegó a denominar “Sodoma y Gomorra”, pues se convirtió en un gran prostíbulo donde se podía conseguir cualquier tipo de fantasía sexual, por esta consecuencia mayormente se alejó el turismo familiar.

Ese codiciado turismo familiar que había sido el súper motor de la economía sosuence durante los años 80 y 90 desapareció, a partir del año 2000 Sosúa fue vendida en el exterior como un gran centro de explotación sexual, la prostitución infantil y callejera eran posibles sin ningún tipo de consecuencias para los infractores de la ley, este encantador pueblo se convirtió en el Disneylandia de los pedófilos y maníacos sexuales, en definitiva para todos los hombres y mujeres que querían pagar por sexo.

A pesar de ser ilegal pagar por tener relaciones sexuales en la República Dominicana son muy pocos los casos procesados que se conocen, el cancer de la prostitución se separó e hizo metástasis, no solo la Pedro Clisante estaba infectada también las calles David Stern y Duarte, entre otras, además de la playa de Sosúa, se habían convertido en tumores del proxenetismo.

Los años transcurrían y cada día la situación de la imagen del municipio empeoraba, no fue sino hasta el año 2012 cuando la alcaldía, con Ilana Neumann que inició junto a las asociaciones, iglesias y clubes, entre otros, un movimiento denominado “Rescatemos Nuestro Paraíso”, confirmado por gran parte del pueblo deseosos de retornar a los tiempos de desarrollo y solvencia económica, iniciaron reuniones que duraron más de cinco años para lograr acuerdos con los sectores envueltos, en el 2017 a través de la resolución 17-2017 emanada del ayuntamiento que hizo posible el Plan de Ordenamiento y de Uso de Suelo, que organiza los bares y discotecas prohibiendo que estos establecimientos estén por doquier, estableciendo una zona específica denominada Bloque 7 que es donde puede funcionar este tipo de establecimientos.

En febrero del 2021 el Ayuntamiento de Sosúa, volvió a la carga con la resolución 17-2017 en la mano, que busca reubicar los bares y discotecas al Bloque 7, para liberar el centro del pueblo de la prostitución callejera ya que hasta el momento sólo una discoteca y un bar acataron la ordenanza municipal, los demás se niegan a cambiar el tipo de negocio o ir al área designada.

Sosúa necesita regresar al turismo familiar de los 80 y 90, salir de este atraso del turismo sexual y limpiar la sucia imagen que hemos heredado. Sosùa mantiene sus atractivos naturales, además el arte, su cultura, playas, ríos, montañas, restaurantes, hoteles, cuevas, buceo, deportes de viento, excursiones, y mucho más, aún está a tiempo, solo falta la voluntad de las autoridades para extirpar el cancer, “Salvemos nuestro paraíso”.

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2 comentarios

  1. Been traveling to this country for over 30years . The horrible economy from lack of real jobs is at the heart of this country’s problem which forces people to do things to survive. Ask yourself if you were in their situation what would you have done. It’s Sad and disgusting that these tourist people exploit others misfortunes

    • You’re right. I agree, it’s horrible that the dominicans has to do things that they don’t want to do, only to survive. And the tourists are only visiting this country to have their pleasure. But be honest. You are visiting this country over more than 30 years. Aren’t you visiting this country for the same reason like all the (single) man???

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