Triquiñuelas descaradas

Por: Omar Messon.- Eso es un ardid de la clase gobernante extranjera, los mismos que presionan para la fusión, aquellos que ven la paja migratoria en nuestro país pero no ven la viga en sus fronteras.

Un pacto migratorio es oficializar nuestro silencio en torno a un problema que solo a nosotros nos acogota. La ausencia de opinión de los que mandan es una carta de ruta para las desfachateces del poder.

Un pacto migratorio hubiese sido magnífico antes de la presencia determinante de los haitianos en este país, ahora sería certificar una invasión que no es tan pacífica. Si firmamos el pacto debemos callarnos frente a la inmigración haitiana, y eso es precisamente lo que de busca, nuestra falta de calidad para quejarnos.

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