Políticos de varios países se saltan la fila y abusan de poder para vacunarse primero.

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Dicen que los momentos de crisis revelan la verdadera naturaleza de un ser humano y la pandemia del coronavirus no ha sido la excepción, con la polémica que involucra a líderes políticos y autoridades gubernamentales de diversos países, quienes abusaron de su poder al colarse en la fila para la vacunación contra el COVID-19 y administrarse la dosis antes que los grupos prioritarios.

El caso más reciente ocurrió en Perú, donde 487 personas relacionadas a las altas esferas políticas recibieron la vacuna de manera secreta. En ese grupo beneficiado con la administración de las dosis de la vacuna de Sinopharm figuran la exministra de Salud y la excanciller, ya que renunciaron al cargo, Pilar Mazzeti y Elizabeth Astete.

Igualmente, fueron favorecidos el viceministro de Salud Pública, Luis Suárez Ognio, y el nuncio apostólico, Nicola Girasoli.

El mandatario peruano, Francisco Sagasti, ya anunció que envió la lista completa de las personas vacunadas en secreto a la Contraloría General de la República y a la Fiscalía, a los fines de iniciar una vacunación.

En Ecuador, Juan Carlos Zevallos, exministro de salud, también se le coló en la fila a trabajadores del sector salud de ese país, quienes desde el inicio de la pandemia han estado en la primera línea de la batalla, así como a los adultos mayores, y reservó varias vacunas para él y sus familiares.

El argumento utilizado por Zevallos para defenderse fue que el centro donde recibió la solución era geriátrico, un lugar prioritario. Lo que no precisó es que en ese sitio había familiares de él, incluyendo a su madre.

El hecho propició la destitución del funcionario y la disposición del inicio de un juicio político en su contra.

Las irregularidades en el proceso no solo se limitan a América Latina. En España, miembros de la cúpula política y altos mandos militares han estado salpicados en el escándalo, tras no esperar su turno.

Incluso algunos de ellos han dimitido, como la alcaldesa de Molina de Segura, Murica, Esther Clavero; la consejal de Salud en Bonares, Rocío Galán; los consejeros de Salud, Manuel Villegas y Javier Guerrero; el jefe del Estado Mayor de la Defensa, Miguel Ángel Villaroya; así como los directores gerentes de hospitales de Basurto y Bilbao, Eduardo Maíz y José Luis Sebas.

En República Dominicana, al recibir las primeras 20 mil dosis de vacuna de AstraZeneca, el pasado lunes, el presidente Luis Abinader afirmó que la jornada se estará desarrollando “según el protocolo. Todos nos vamos a vacunar según el protocolo y los primeros que están en ese protocolo son los que están en la primera línea combatiendo el COVID y que son los que van a vacunar después en términos generales”.

El inicio de la histórica jornada de vacunación en República Dominicana tuvo lugar el día siguiente en el Hospital Militar Dr. Ramón de Lara, donde tras concluir el acto oficial encabezado por el presidente Abinader, se dio continuidad a la inmunización de los casi 200 médicos y enfermeras que sirven en la unidad COVID19 y la Unidad de Cuidados Intensivos, del primer centro de atención del coronavirus habilitado en el país.

Tras la inoculación al coronel Ramón Familia Alcántara, subdirector del Hospital militar, el conserje Víctor Martínez y la enfermera Josefina de la Cruz, estos últimos con más de 20 años de trabajo en la institución, se procedió a extender la jornada al resto del personal.

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