Miembros de la Policía Nacional deben volver a revisar protocolos de actuación

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SANTO DOMINGO. “El empleo excesivo de la fuerza se convierte en violencia y es un acto arbitrario, ilegal, ilegítimo y brutal, razón por la que todo miembro de la Policía Nacional deberá tener claro que «fuerza no es violencia». Así reza el párrafo II, artículo 5, del Reglamento sobre Uso de la Fuerza en la Policía Nacional. Al Reglamento acude el organismo para capacitar a sus miembros sobre cómo actuar en las calles y tratar a los ciudadanos, afirma el vocero policial, Frank Durán Mejía. Hechos registrados en los últimos días, muestran que la capacitación no llega a todos los agentes por igual.

Hace trece días, circuló un vídeo en que se ve a un grupo de policía forcejear con un hombre y uno de los agentes le dispara a la cabeza. La víctima mortal fue el raso de la PN Manuel Meran Maldonado.

La semana pasada, otro video registró el incidente en el que un policía municipal arrebata un arma de fuego a otro agente y le dispara a la cabeza al ciudadano Mariano Figueroa, que momentos antes intercedía para que no detuvieran a un limpiavidrios.

Para el especialista en seguridad ciudadana, Daniel Pou, ambos episodios reflejan la falta de entrenamiento y la distorsión que tiene la propia Policía sobre su función. Cuestiona lo viejo de los protocolos de actuación policial y que se basen, casi siempre en el uso de la fuerza. También critica que el agente se crea que está por encima de los derechos de los ciudadanos. Servio Tulio Castaños Guzmán, también especialista en seguridad y vicepresidente ejecutivo de la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus), considera fundamental el dominio de los protocolos de parte de los agentes para que sepan los límites del uso de la fuerza y la supremacía de los derechos fundamentales.

Recomienda a los agentes enfocarse en la protección de la vida e integridad de las personas, actuar con inteligencia emocional , ser positivos e intentar ser tolerantes y persuadir siempre ante cualquier conflicto.

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