El Papa, afligido por las víctimas y destrozos de Fiona en la RD y PR

PHOTO-2021-02-01-11-38-37
WhatsApp-Image-2021-02-08-at-9.49.31-AM-300x300
jd letreros
CD03BD4F-CF11-4707-BB99-84C9271343C4
Playero
8CCE2FB0-7697-4E35-809A-F381BE783317
F1911753-0A7B-423F-84A2-4818C8AC0AE5
09AA900B-3293-4A8B-B975-1CD553E22C6C

Lee y Comparte

Shares

CIUDAD DEL VATICANO.- El papa expresó hoy su dolor por las víctimas y damnificados que ha causado el huracán Fiona en su paso en Puerto Rico y en la República Dominicana, donde ha provocado también enormes destrozos materiales, y pidió que aumente la solidaridad con los afectados.

En un telegrama enviado por el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, a los obispos de la zona, Francisco se muestra «profundamente afligido al conocer las inclemencias naturales que han azotado el país en las última horas por el huracán Fiona, provocando numerosos damnificados y daños materiales».

También eleva sus oraciones para que el Señor «conceda su consuelo al amado pueblo dominicano, que sufre estas adversidades».

Asimismo, pide «a toda la comunidad cristiana y personas de buena voluntad, que se incremente la solidaridad para ayudar a los afectados por esta calamidad, y manifestar así la cercanía fraterna a la cual estamos todos llamados».

El huracán Fiona a su paso por la República Dominicana ha causado dos víctimas mortales, dejando a cientos de miles de personas sin suministro eléctrico, miles de desplazados y una docena de localidades incomunicadas.

Según el último boletín del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), 10.840 personas siguen desplazadas, hay 2.168 casas afectadas (613 de ellas destruidas) y unos 317.000 usuarios continúan si suministro eléctrico.

En Puerto Rico, al menos ocho muertes podrían estar vinculadas directa o indirectamente al paso del huracán Fiona, aunque todavía ninguno de los casos ha sido registrado oficialmente como causado por el desastre natural.

La magnitud de los daños ha llevado al Gobierno puertorriqueño a pedir a Estados Unidos que declare «desastre mayor» en la isla, donde hay innumerables destrozos en viviendas e infraestructura y gran parte de la población sigue sin luz ni agua.

SÍGUENOS EN LAS REDES SOCIALES

 

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.